TOMANDO LA DIMENSIÓN DESTRUCTORA DE LA POBREZA Y CAMBIÁNDOLE LA SIGNIFICACIÓN...


"Yo crecí en un barrio privado de Buenos Aires... Privado de agua, de luz y de teléfono..."

Diego Armando Maradona.


“Dame a tus cansados, a tus pobres,
A tu gente apiñada que anhela respirar libertad,
A tu miserable escoria congregada en las costas.
Envíamelos junto con los destituidos y los maltratados,
¡Elevo mi antorcha junto a la puerta dorada!”

The New Colossus, soneto de Emma Lazarus, dedicado a la Estatua de la Libertad.

CASANDRA

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TEXTOS PARA LA REFLEXIÓN Y LA ARGUMENTACIÓN

ARTÍCULOS SOBRE PROBLEMÁTICAS QUE AFECTAN A LOS CAMPESINOS Y CAMPESINAS:

1. DESPLAZAMIENTO FORZADO Y NEOLIBERALISMO

2. PELIGROS DEL ASISTENCIALISMO Y PATERNALISMO

3. SEGÚN CARITAS, LA POBREZA NO SÓLO AFECTA A PAÍSE EN VÍAS DE DESARROLLO

4. POBREZA EN EL MUNDO Y AMÉRICA LATINA (BOLIVIA)

1. ARTÍCULO SOBRE DESPLAZAMIENTO FORZADO Y MODELO NEOLIBERAL

Edición No. 464 diciembre 3 - diciembre 17
Índice del Boletín No. 464

Derechos humanos

“El desplazamiento forzado en Colombia se debe sobre todo al modelo de desarrollo neoliberal”
Jürg Schiess

“El desplazamiento se realiza con la complicidad y a veces la acción directa de los organismos estatales”, dice François Houtart, presidente del Tribunal Internacional de Opinión sobre el Desplazamiento Forzado en Colombia adelantado recientemente en Bogotá.Según la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), hay alrededor de cuatro millones de desplazados en Colombia. Houtart señala que son sobre todo víctimas de “la sobreexplotación de las materias primas, la extensión de los monocultivos para la exportación de productos agropecuarios y últimamente para la producción de agrocombustibles”.

ILSA: ¿Cuál es, en pocas palabras, la conclusión del tribunal?

François Houtart: La conclusión principal es que el desplazamiento forzado en Colombia se debe sobre todo al desarrollo del modelo económico neoliberal. Para poder explotar las riquezas naturales del país, los poderes económicos necesitan tierras, lo que tiene como consecuencia la expulsión de campesinos y de comunidades indígenas y afrodescendientes de las zonas donde viven.El punto de partida del tribunal fue la consideración del desplazamiento forzado como un crimen de Estado. ¿De qué se acusa concretamente a las instituciones estatales en Colombia?El desplazamiento se provoca con la complicidad y a veces mediante la acción directa de los organismos estatales, en particular, el ejército, en alianza con grupos paramilitares. Además, ocurre dentro de un cierto vacío jurídico y, peor aún, con una política de legalización que permite atribuir de manera definitiva a paramilitares y sociedades transnacionales o nacionales las tierras y propiedades robadas. Me refiero, por ejemplo, a la Ley de Tierras, la Ley de Justicia y Paz y el Código Minero. Se le acusa al tribunal de ser parcial y de dejarse instrumentalizar por la oposición al gobierno del presidente Álvaro Uribe.

¿Qué dice acerca de esta crítica?

Es obvio que el tribunal tenga un carácter político porque aboga por los intereses de la población desplazada. Pero rechazo vehementemente el reproche de que ha sido instrumentalizado por la oposición. Siempre hemos mantenido nuestra independencia y nuestras denuncias se basan en una investigación minuciosa y una documentación enorme. Como los tribunales de opinión provienen generalmente de las víctimas del sistema, éste inmediatamente trata de descalificarlos y los acusa de no ser objetivos.

¿Por qué en relación con el desplazamiento forzado el tribunal sólo evaluó el papel del Estado y no el de la guerrilla?

Por varias razones. Primera, es tradición de los tribunales de opinión juzgar las violaciones de los derechos de la población por los Estados. Segunda, el desplazamiento forzado ha sido en gran parte, desde el inicio de la oleada que comenzó en los años 80, una estrategia estatal sistemática. Y tercera, el desplazamiento se vincula estrechamente con la impunidad, es decir, con la incapacidad o la falta de voluntad del Estado para hacer justicia a las víctimas del desplazamiento. Finalmente, quiero subrayar que el Tribunal no pretende negar la existencia de desplazamientos forzados causados por acciones de la guerrilla, pero, de hecho, no se presentaron testimonios de esta naturaleza. El tribunal no sólo hace acusaciones, sino que formula también peticiones concretas al Estado.

¿Cuáles son esas peticiones?

El Estado tiene que reconocer que el desplazamiento forzado es un problema estructural. Parece que estamos aún lejos de eso. Mientras el tribunal estaba en sesión, el presidente Álvaro Uribe declaró que el desplazamiento es un problema que debe resolverse caso por caso. Este enfoque significa que no se corta el mal de raíz y que se debilita la acción colectiva de organizaciones de desplazados. Además, dijo que el desplazamiento debe tener una solución administrativa, y no judicial, lo que quiere decir, la impunidad. Para nosotros, la posición del presidente Uribe es absolutamente inaceptable.

¿Hay más peticiones?

En segundo lugar, se requiere también una política de justicia en el marco de la cual se les devuelven a los desplazados las tierras y las propiedades que han perdido y se les da una compensación para los daños materiales y morales. Tal política debe basarse en el reconocimiento explícito de los crímenes y la condena de los autores materiales e intelectuales de estos crímenes. Y finalmente, se puede pensar en una comisión de reconciliación. Pero solamente después de haber terminado con la impunidad.

¿Cómo evalúa las posibilidades de que estas peticiones se hagan realidad?

En la situación actual hay muy pocas probabilidades –si no ninguna– de que se tomen las medidas necesarias. El Estado está tan vinculado con el modelo económico neoliberal, que atender las peticiones sería contradecir sus propios intereses y los de las clases pudientes. Por lo tanto, mientras no haya un cambio político fundamental en el país y mientras sigan las prácticas lesivas de las empresas multinacionales norteamericanas y europeas, el desplazamiento forzado permanecerá y no se hará justicia.

Si quieres saber más sobre el tema:Descargue el Veredicto del Tribunal Internacional de Opinión sobre el Desplazamiento Forzado en Colombia.

* El sociólogo François Houtart (Bruselas, 1925), catedrático de la Universidad Católica de Lovaina e integrante del Consejo Internacional del Foro Social Mundial, es actualmente director del Centro Tricontinental, organismo creado en 1979, con sede en la ciudad de Louvain-La-Neuve (Bélgica). Allí edita la prestigiosa revista Alternatives Sud. Es uno de los más destacados representantes mundiales de la antiglobalización.

Tribunal Internacional de Opinión sobre el desplazamiento forzado en Colombia· El Tribunal Internacional de Opinión sobre el Desplazamiento forzado en Colombia: un Crimen de Estado juzgó la responsabilidad del Estado colombiano por los 20 años que lleva el desplazamiento forzado en el marco del conflicto armado, político, económico y social del país.

Se trataron los siguientes cargos: 1) el desplazamiento forzado como estrategia de control social y político, 2) el desplazamiento forzado como estrategia de control territorial y económico, 3) la política pública como estrategia de revictimización, 4) el impacto del desplazamiento forzado sobre las mujeres, los niños y las niñas, 5) el desplazamiento forzado como estrategia de control militar.

PARA BUSCAR INFORMACIÓN ADICIONAL: ILSAInstituto Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos - ILSA Direccion: Calle 38 # 16 - 45 Tels: 57 1 288 0416 - 57 1 288 4772 - Fax: 57 1 288 4854 Correo Electrónico ilsa@ilsa.org.coBogotá D.C., Colombia

Fuente: http://www.sappiens.org/sappiens/comunidades/solimini.nsf/webtitulos?openform

Artículos relacionados:La Corte Constitucional afirma: Actuaciones legítimas del Estado causan desplazamiento. Por: ILSA [Descargue el artículo]

La cooperación para la paz en ColombiaPonencia central presentada por el profesor François Houtart en la apertura de la II Plenaria Internacional por la Paz en Colombia, el viernes 9 de noviembre de 2007 en Madrid [descargue el documento]

Correo de Contacto: schiess@ilsa.org.co

Tomado de: http://www.actualidadcolombiana.org/boletin.shtml?x=2674



2. EN EL SIGUIENTE TEXTO SE CUESTIONA EL ASISTENCIALISMO

EL HERALDO
Barranquilla-Colombia
Domingo 16 de diciembre de 2007

La Iglesia, las desigualdades y el error

Por CARLOS ALBERTO MONTANER*

Desde hace siglos la Iglesia Católica le tiene declarada la guerra a las desigualdades. En América Latina esa batalla es especialmente intensa. En Costa Rica, los obispos y unos cuantos sacerdotes estuvieron a punto de hacer fracasar el referéndum que discutía el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

El argumento más utilizado era que esos acuerdos beneficiaban a los ricos en detrimento de los pobres.Si se firmaban, alegaban, aumentarían las diferencias entre los afortunados y los desposeídos. No era verdad, pero mucha gente lo creyó. Desposeído es una palabra que les encanta a ciertos religiosos. Tiene mucho gancho. Transmite la curiosa idea de que alguien les ha quitado a los pobres algo que tenían o que debían tener.

Quien más ha hecho para establecer una rigurosa medición de la desigualdad es un matemático y estadístico italiano llamado Corrado Gini, muerto en 1965. En 1921 Gini publicó un breve artículo de apenas tres páginas, sobre la desigualdad de los ingresos en las naciones y estableció una metodología para ponderar las diferencias. Dividió al conjunto de la sociedad en cinco partes y calculó qué fragmento del ingreso le correspondía a cada quinto. Con esa información construyó un índice en el que 0 sería la absoluta igualdad (todas las personas tenían el mismo ingreso), y la absoluta desigualdad (una sola persona acaparaba todos los ingresos).

Gini, como muchos de sus contemporáneos, entonces bajo la influencia de Mussolini, era un corporativista que tendía a percibir y a clasificar a' la sociedad en estamentos. Pensaba que existía una base científica para el fascismo y escribió un libro para demostrarlo.

Sin embargo, su Coeficiente Gini llegó a convertirse en la prueba objetiva de si una sociedad era justa o injusta. Y, en alguna medida, algo de eso era cierto: su índice demostraba que las sociedades escandinavas, absolutamente dominadas por los sectores sociales medios, estaban situadas entre 0.2 y 0.3 y eran las menos desiguales del planeta, mientras las latinoamericanas y africanas, caían, casi todas, entre 0.5 y 0.7. Eran las más injustas.

¿Porqué los latinoamericanos, después de cien revoluciones, mantienen esos niveles de desigualdad? La Iglesia piensa que el fenómeno es producto de la injusta distribución de la riqueza, pero no es verdad. La desigualdad de ingresos es la consecuencia de las diferencias en educación, procedencia (urbana, rural), la estructura familiar y la debilidad del tejido productivo en donde las personas devengan un salario.

En sociedades que cultivan bananos, café o azúcar, sin agregar le valor a la producción, los trabajadores son terriblemente pobres. Sencillamente, las sociedades menos desiguales son aquellas en las que los trabajadores reciben altos salarios porque producen bienes o servicios valiosos.

Un obrero de Volvo puede percibir treinta dólares por hora trabajada porque construye unos autos que tienen un alto precio en el mercado. Gana mucho porque produce mucho, no porque los suecos sean más justos. En cambio, no hay manera de que un campesino haitiano reciba un salario decente por cortar caña con un machete.

¿Cómo se construye una sociedad menos desigual? Obviamente, por el mismo procedimiento que se construye una sociedad desarrollada. En el terreno interno, con educación, honradez administrativa, políticas públicas adecuadas, meritocracia, paz social, trabajo fuerte, acatamiento de la ley, un buen sistema judicial capaz de dirimir los conflictos, respeto a la propiedad y estimulo al ahorro nacional.

En el plano internacional, sirviéndonos de las posibilidades de la globalización: atrayendo inversiones y transferencias tecnológicas extranjeras, manteniendo un intenso comercio internacional y multiplicando los contactos con el primer mundo.

Donde no existe la menor posibilidad de mitigar las desigualdades es con la receta que suele proponer la Iglesia: colocar el acento en el asistencialismo y redistribuir la riqueza creada entre los necesitados. No es por ahí por donde van los tiros. No hay ningún país que haya dado el salto a la modernidad y al desarrollo tomando ese camino.

Es asombroso que tras dos mil años de existencia una institución tan sabia y tan bien intencionada no acabe de aprender la lección. Pero lo peor no es que incurra en un error intelectual, sino que con esa actitud suele hacerles un daño terrible a quienes desea proteger. En Costa Rica estuvieron a punto.

* www:firmaspress.com


3. SEGÚN CARITAS, LA POBREZA NO AFECTA SÓLO A PAÍSES EN VÍAS DE DESARROLLO:

19 de mayo de 2007 - 9:01

¡La pobreza no respeta ni a los ricos! (I Parte)

Más sobre el tema'Manual sobre la Pobreza en Suiza' (II Parte)

Ese mal endémico y milenario de la humanidad no exime a sectores poblacionales de los países con economías sólidas: Se estima que un millón de personas sufren de precariedad en la Confederación.

En el 'Manual sobre la pobreza en Suiza', Caritas desentraña ese agazapado fenómeno del paisaje social helvético. Christin Kehrli, coautora del estudio, habla a swissinfo. "Yo creo que lo que más me impactó fue la constatación del alto número de personas en situación de pobreza o en riesgo de pobreza, porque no se les ve en la calle. Hasta antes de este estudio, yo no me había dado cuenta de su amplitud. Me sorprendió ver que la pobreza estaba tan bien escondida, que es un tabú tan grande", indica la investigadora.swissinfo, Marcela Águila Rubín

19 de mayo de 2007 - 8:58

'Manual sobre la Pobreza en Suiza' (II Parte)Más sobre el tema¡La pobreza no respeta ni a los ricos! (I Parte)

"En una Suiza que es tan rica, la pobreza es un escándalo social". La aseveración, el reproche, es el punto de partida del estudio que Caritas recién publicó en torno a ese fenómeno.Christin Kehrli y Carlo Knöpfel, autores del texto, añaden que, sin embargo, "existen suficientes recursos disponibles en este país para garantizar buenas condiciones de vida para todos".

Difundido a principios de este mes en francés, el Manual sobre la Pobreza en Suiza busca colmar los amplios espacios que las investigaciones precedentes habían dejado pendientes pese a que, según las estimaciones, se trata de un flagelo que mortifica a uno de cada siete habitantes del país.

Para definir el tema en estudio, los colaboradores de Caritas optaron por el concepto ampliamente utilizado en las regiones suizas de habla alemana y que remonta a una resolución del Consejo de la Unión Europea (1984):

"Personas, familias y grupos son pobres cuando disponen de medios (materiales, culturales y sociales) tan escasos que quedan excluidos del modo de vida que, en su sociedad, es el mínimo aceptable". Pobreza relativa. Dicho de otro modo, en Suiza hay una pobreza "relativa", que obliga a los que la sufren a llevar una vida caracterizada por las restricciones, pero no existe la pobreza "absoluta", triste peculiaridad de los que no tienen manera de satisfacer sus requerimientos vitales físicos, es decir, de aquellos que sufren hambre.

El Manual alude a la carencia de un umbral oficial de la pobreza en el país, en vista de lo cual las normas de la Confederación Suiza de Instituciones Financieras de Acción Social (CSIAS), son utilizadas como referencia generalizada.

"El mínimo vital según las normas de la CSIAS debe, por una parte, garantizar la existencia material y, por otra, promover la integración social y profesional. Los requerimientos materiales de primera necesidad comprenden un monto mínimo para cubrir las necesidades básicas, gastos del alquiler (incluidos los gastos accesorios) y cuidados médicos de base (seguro médico -en Suiza obligatorio-, franquicias y cuotas)".

No hay cifrasEl segundo capítulo del Manual sobre la Pobreza en Suiza está consagrado a los hechos y las cifras, y parte de una amarga constatación:"La pobreza constituye un grave problema social y sin embargo no sabemos cuántos pobres viven en Suiza.

En el Anuario Estadístico se puede consultar cuántas agachadizas (aves zancudas) fueron abatidas en un año, pero el número de personas que viven en la pobreza no se encuentra en ninguna parte".

Conforme a las estimaciones sobre el rubro, el estudio asienta que, en el 2003, uno de cada seis niños (de 0 a 18 años) se encontraba en situación precaria; uno de cada ocho adultos (de 19 a 64 años) y una de cada seis personas mayores de 65 años.

Con base en las estadísticas del 2006, el Manual indica que 220.000 personas reciben el apoyo de la Ayuda Social, lo que corresponde a 3% de la población.

Candidatos a la pobreza

Pero si no hay un acuerdo sobre el momento en que la pobreza se instala en la casa, sí se ha podido determinar qué hogares son los anfitriones más proclives o cuáles corren el riesgo de devenirlo. En este último caso se encuentra un 30% de la población y en ambos: las jóvenes familias con varios hijos, las familias monoparentales y los jóvenes con dificultades para acceder al mundo del trabajo."

El costo de los hijos es enorme: En principio, el costo directo: alimentación, parte de la formación, primas del seguro médico, una casa más grande... Pero lo más pesado son los gastos indirectos, es decir, el hecho de que una persona, la esposa o el marido, no pueda trabajar porque tiene que ocuparse de los hijos, o si finalmente deciden trabajar los dos, los costos del cuidado de los niños que son muy altos en Suiza, sobre todo para las personas de bajos ingresos", precisa Christin Kehrli.

Ese es un desafío también para las familias monoparentales, con mayor frecuencia las madres que por regla general obtienen el cuidado de los hijos, mientras que los divorciados deben cubrir las facturas del hogar que quedó atrás y aquellas de su nueva morada.

Pobres y extranjerosEn entrevista con swissinfo, Christin Kehrli destaca que otro de los sectores de la población claramente identificados entre los menos afortunados es el de las personas que vienen de otros países." Entre los extranjeros, la pobreza es frecuentemente un problema de formación más baja o de formación no reconocida en Suiza, lo que hace que trabajen en sectores menos remunerados e incluso precarios, lo que afecta también la salud... Se produce un círculo vicioso".

Las causas de la pobreza en Suiza son múltiples: divorcios, desempleo, enfermedades, endeudamiento, individualismo creciente, ruptura del tejido familiar, de los lazos solidarios..." Son sobre todo los lazos familiares los que se rompen porque la movilidad es tal que hay muchos hijos que dejan la familia, que se van lejos, y también muchas personas que no tienen hijos. En la historia era siempre la familia la que llevaba esa solidaridad y ahora hay que buscar una alternativa".

A escala institucional, la especialista se refiere como ejemplo a la existencia en Berna de la 'Burgergemeinde', lazo solidario entre los habitantes locales. "Pero si las personas salen de Berna, la estructura ya no puede garantizar ese apoyo, esa solidaridad".Pero cualquiera que sea su origen, Christin Kherli destaca un hecho contundente..."

En nuestro país la pobreza es sobre todo un problema de repartición de la riqueza. Hay una distancia muy grande entre los ricos y los pobres y hay una riqueza que podría permitir a todo el mundo una vida muy agradable si se repartiera mejor".... y un argumento que invita a reflexionar:

"Los estudios de movilidad han demostrado que en el paso de una clase social a otra superior, la clave es casi siempre la educación. Entonces, hay que asegurar una buena educación a todo el mundo y también una educación continua".

swissinfo, Marcela Águila Rubín.

4. ALGUNAS ESTADÍSTICAS

La pobreza cáncer social

David Añez Pedraza

Desde siempre la condición de pobreza ha sido un factor que ha generado confrontaciones en las sociedades de cada tiempo, unas veces sordas resistencias y otras levantamientos violentos que han degenerado en guerras civiles de exterminio, en crímenes políticos y en linchamientos sociales.

Así, en la historia de las religiones todas ellas han tocado y tocan a la pobreza y a los pobres, unas veces con tinte místico para justificar situaciones largamente condenadas.

El cristianismo, el islamismo, el budismo y el sintoísmo, así como otras muchas y múltiples creencias aluden en sus textos religiosos a la pobreza como un fenómeno entre social y místico, no creado ni generado por los dioses. Se refieren al trabajo humano como castigo divino generado por desobediencias a la voluntad omnímoda del Creador. Igual que en las religiones, los aspectos sobre la pobreza se expresan en las teorías y en los principios que hacen a las doctrinas políticas. El caso es que, pese a los debates tantas veces agrios contra la pobreza, ésta crece en el mundo y también en Bolivia.

Mientras la población del planeta crece en proporción aritmética, la pobreza crece en proyección geométrica. En el mundo, con alrededor de 6.400 millones de habitantes tiene alrededor de 4.000 millones de pobres, de los cuales 2.500 millones de personas viven con dos dólares al día.

Ellos están privados de los elementos esenciales que reclama la vida humana como agua potable, servicios de salud, centros de educación, viviendas sociales; transporte, aire no contaminado y energía eléctrica. Bolivia, como otros países de la región, requiere de la implementación de un Banco de la Pobreza para concentrar los datos más esenciales y conocer la densidad de la pobreza en sus raíces, causas esenciales y así trazar las estrategias para encarar este flagelo social considerado con razón como un cáncer social.

En Bolivia 480 mil personas mayores de 60 años se debaten al margen de todo bienestar social. La desocupación y los bajos salarios son factores que conspiran para la creación de beneficios como la renta de cesantía, el seguro universal. La globalización tantas veces se muestra cruel, muy dura con los segmentos pobres, de menor economía de la sociedad.

David Añez Pedraza es Lic. en Ciencias Políticas.LUNES, 31 de Diciembre de 2007 Cochabamba

LITERATURA

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PLAYA DE BOCATOCINO, ATLÁNTICO

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